jueves, 3 de abril de 2008

Cuando el Aburrimiento Aburre...







jueves, 27 de marzo de 2008

El Aviso

La forma que tienen las cabecitas humanas de funcionar nunca deja de sorprenderme.

Admito que la mayor parte de las veces acabo cabreada, o despesperada, o sobre todo decepcionada. Pero, de vez en cuando, me echo unas risas que no tienen precio.

Resulta que tengo una amiga cuya madre es...a ver, cómo decirlo sin faltar al respeto...bueno, es peculiar. Digamos que si su nieto fuera negro y homosexual, igual ya le había dado algo. En su defensa debo decir que es una mujer mayor con un nivel cultural no muy alto, pero en fin...las cosas.

El otro día, la mujer se pasó por la peluquería que han abierto cerca de su casa, para pedirle hora a su hija -mi amiga. Cuando se ven por la tarde, le dice la hora y el día y, adoptando el tono de quién está a punto de hacer pública una revelación verdaderamente fuerte pero necesaria a la par, dice:

"El peluquero es...es mariquita, te lo digo ya."

No fuera a ser que mi amiga entrara en la pelu, toda ajena de la vida, y se encontrara con el pastel.

Hay cosas de las que es mejor enterarse por una madre. De toda la vida.

jueves, 28 de febrero de 2008

El Viejo, los Crispis y La Cremallera

Es un hecho que ciertas personas son imanes para ciertas cosas.

Conozco una mujer que es un imán para los ladrones. Y cuando digo un imán, quiero decir que es imposible llevar las cuentas de las veces que ha sido atracada, la pobre mía. La familia de mi amiga R. es un imán para achaques y enfermedades varias, cuanto más raras mejor. Mi hermano es un imán para madres-de-novias-potenciales, que siempre le ven como el yerno perfecto -- desgraciadamente para él, las hijas no siempre lo ven así.

Yo siempre he sido un imán para dos cosas, básicamente. La primera, y juro por mis Harry Potters que no lo entiendo, son los hombres mayores que yo. De verdad, no tengo ni idea. No importa que las chicas con las que me encuentre en ese momento sean 87984756 más guapas que yo, si hay un hombre que me supera en edad de 5 a 10 años, se fijará en mí. Esto ha sido comprobado a lo largo de los años, con el consiguiente cachondeíto.

La segunda cosa, la verdadera campeona, es atraer situaciones totalmente surrealistas (si leisteis la llamada de teléfono, os podéis hacer una idea aproximada). Y de verdad, creedme que digo esto sin ninguna intención de ser divertida o algo. Yo ya sé más o menos que soy una mezcla extraña de extroversión, introversión e inadaptación social, así que quizá tenga algo que ver con eso. O quizá lo que voy a contar es una situación perfectamente normal, vete tú a saber.

El caso.

Salgo de las clases, y de camino a mi casa, hago una parada en el supermercado. Una vez que tengo mi cesta en la mano y todo eso, me doy cuenta de que no recuerdo nada de lo que necesito comprar, así que decido vagar por los pasillos en busca de inspiración.

Así es cómo de pronto me encuentro en la sección de la comida para gatos, a pesar de no tener gato, o cualquier otra mascota. Estoy a punto de irme cuando escucho el sonido de unas cajas cayendo al suelo. Miro a mi izquierda, y veo que un señor mayor está recogiendo el desastre del suelo. Siendo la ciudadana respetable que soy, evidentemente me acerco a ayudar al pobre hombre. Justo cuando estoy recogiendo la última caja del suelo, lo veo.

Digamos que...a ver, que el hombre se ha olvidado por completo de la cremallera en su pantalón, que está abierto en un ángulo muy extraño.

También se ha olvidado otras cosas, al parecer, ya que no hay ropa interior a la vista...y sí otras cosas.

Mi primer pensamiento, y no estoy orgullosa de ello, es mi alarma anti-pervertidos. Pero me quedo observándolo, y el señor está pasando completamente de mí, así que lo desecho. De hecho, durante unos instantes YO soy la pervertida en el cuadro, jajajajja. Pero no, no estaba mirando a posta, más bien teniendo una lucha interna:

"Vamos, no puedes dejar que el pobre hombre siga comprando tan ricamente de esa guisa."

"Vale, lo sé, pero cómo leches se le dice a un extraño que su orgullo está expuesto?"

Quizá, como decía, la gente está completamente acostumbrada a este tipo de situaciones, pero yo no. Así que cuando el señor me da las gracias y yo le doy las denadas, abandono la escena del crimen como la cobarde que soy.

Pero mi conciencia es muy puñetera, así que cuando acabo de comprar, no puedo abandonar el supermercado sin comprobar si alguien ha tenido los arrestos que yo no tengo y le ha dicho algo.

Encuentro a mi objetivo en el pasillo de los cereales, así que le espío -sí, le espío- un poco. Me doy cuenta entonces de que no sólo la cremallera sigue abierta al mundo y la gente se ha dado cuenta, sino los susodichos están señalando y haciendo risitas dentrás de él, en lugar de avisarle, los muy desalmados.

La situación empeora por momentos. Ahí estoy, patéticamente disimulando estar tomando una importante decisión acerca de los crispis, mientras mantengo otra conversación interior sobre la mejor manera de proceder. Joder, qué hago? Debería decírselo y punto. No, no puedo! Pero la gente normal es lo que haría. No, la gente normal se está riendo de él, los muy cabritos.

De pronto, y no sé cómo no exploto de brillantez en ese momento, tengo una epifanía: IMITACIÓN. Es decir, ¿cuántas veces vemos a alguien mirando la hora, y hacemos lo mismo? ¿O alguien mirando hacia arriba, y lo seguimos? Así que básicamente ése es el plan. Mirar mi propia cremallera. Y no, yo ahora tampoco me explico cómo me pudo parecer un buen plan en aquel momento.

Sientiéndome aún patética pero esperanzada, me dirijo hacia el señor, y me coloco a su lado, en un ángulo que calculo yo que puede verme.

El señor me ignora por completo.

Momento plan b: cojo un par de cajas y las tiro al suelo.

Señor: *sonriendo* Ah, ahora te ha tocado a ti.
Yo: *totalmente falsa* Jajaja, sí sí.
Señor: Deben estar mal puestas las cajas...
Yo: *evitando totalmente pensar en otras cosas mal puestas* Fatal, vamos, ja ja...

Mientras hablo con Objetivo allí, no encuentro el momento de empezar a mirar mi cremallera y, sinceramente, la idea parece algo menos luminosa que antes. No puedo ver la cara que se me ha puesto, obviamente, pero debo de ser un cuadro, porque el viejecito, pobre hombre, me pregunta si me pasa algo. Le digo que no, que nada, gracias, y me voy de allí con la cabeza gacha, resignándome ante el hecho de que soy una cobarde, y que ahora me esperan días, meses o AÑOS de conciencia recordándomelo.

Estoy a punto de salir del pasillo cuando de repente, sorprendiéndome a mí misma, me paro en seco, doy media vuelta y me acerco de nuevo al señor, que sigue delante de los crispis.

"Señor, por favor... mírese la cremallera de los pantalones."

Y salgo corriendo.

Bueno, técnicamente no salgo corriendo, pero la verdad es que apenas oigo el gracias del señor.

Misión cumplida.


Cosas que he aprendido hoy:

- Mi conciencia es mucho más perra de lo que pensaba.
- Yo soy mucho más patética de lo que pensaba.
- La comida para gatos es mucho más cara de lo que pensaba.
- Nueve de cada diez personas -o bueno, pongamos 7- no tienen alma, aunque como esto ya lo pensaba, no sé si cuenta.

Creo que si alguna vez hago algo importante para la humanidad y la gente quiere que escriba mis memorias y yo les hago caso, dedicaré una paginilla a los eventos de esta tarde.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Desde La Nebulosa, Vol. 1: Llamadas telefónicas.

21 de Diciembre de 2007. 19 horas. Sola en casa por culpa de un gripazo.

- Riiiiiiing, riiiiiiiiiiing.

Yo- ¿Sí?

Tarugo No Identificado- *gritando* JUAN???

Yo- No, señor, me parece que se ha confundido. *Todo esto pronunciando las m's como b's debido a la falta de aire por la nariz*

TNI- *más alto aún* JUAN?????

Yo- No, no soy Juan. Se ha equivoc-

TNI- ¿PERO TÚ QUIÉN ERES??

Yo- *Ya un poco incómoda con la situación* ¿Perdón?

TNI- JUAN, ¿FUISTE A CASA DE TU TÍA A POR EL POLLO?

Yo- *Completamente alucinada y preguntándome en qué momento se me ha ido la situación de las manos* Oiga, ¡que NO soy Juan! ¡Que se ha equivocado de número!

TNI- ¿QUE NO ERES JUAN??

Yo- *Aliviada de que por fin esto va a alguna parte* No, no soy Juan.

TNI- AY, JODER ANTOÑITO HIJO, QUE NO ME ENTERO DE NADA CON EL MÓVIL ÉSTE. MIRA, ¿TÚ SABES SI TU HERMANO HA IDO A CASA DE TU TÍA A POR EL POLLO?

Yo- *Con el sentido de la realidad ya completamente perdido y absorbida por su rulo* Oiga, que NO soy Juan, ni Antoñito!! De hecho, soy una CHICA!

TNI- ¿UNA CHICA??

Yo- *Totalmente en adrenalina* SSSSi.

TNI- ¿TÚ QUIÉN ERES? *con tonillo acusador que sugiere que lo más seguro es que yo sea un ladrón que se ha metido en casa de Juan y ha cogido el teléfono*

Yo- NO, PERDONE, QUIÉN ES USTED!

TNI- *silencio al otro lado de la línea* A QUE ME HE EQUIVOCAO DE NÚMERO...?

Yo- Sí, se ha equivocado de número, sí.

TNI- *La voz se oye cada vez más lejos, como si el teléfono fuera separado del oído* LA MADRE QUE ME PARIÓ, ME CAGON'... LO QUE ME HA TENIDO QUE COSTAR LA PUTA LLAMADA...blablabala *cuelga*

Yo - O_o


Un par de minutos después, cuando me recuperé de lo que había ocurrido, casi me ahogo en mis propias carcajadas. Pobre hombre, tan estresao el con el pollo en casa de la tía... Aunque vamos, un "perdone, eh?" después de toda la que había liado, tampoco hubiera molestado, la verdad :D

Mi amiga Meri me preguntó más tarde que porqué no le colgué. ¿Y arriesgarme a que volviese a llamar y empezar de nuevo todo el rulo? Quita quita.

La Navidad y el estrés son cosas muy peligrosas si se mezclan.


BeL ~

PD: Aunque ahora que lo pienso, estos días no es que esté sonando exactamente como una chica. Mmm.






domingo, 28 de octubre de 2007

La Rosa de Los Vientos

Aviso: ésta va a ser una de las entradas que van contra el blog y lo que yo quería hacer con el blog, es decir, dejar las penas, frustraciones y similares pa otro momento y otro lugar.

Por más que lo he intentado, nunca he sido capaz de enterarme de las cosas cuando suceden. Constantemente estoy haciendo descubrimientos sobre cosas que la gente sabe desde hace siglos, y no lo comprendo, porque no es que viva bajo una piedra precisamente.

Hace diez minutos una amiga mía me comentaba casualmente que qué injusta es la vida, que ella no sabía nada de que Juan Antonio Cebrián había muerto de un infarto hace una semana.

Bien, yo me he enterado cuando ella lo ha dicho.

Mientras hablábamos, poco a poco me he transformado en un grifo, y ahora ya no puedo parar. Le estoy llorando con la misma pena con la que lloraría a un amigo muy cercano. Quizá porque, a su manera, lo era.

Hace algunos años alguien me recomendó La Rosa de los Vientos, un programa de radio que se emitía de madrugada. Después de la primera vez, ya no pude dejarlo. Aun teniendo que madrugar al día siguiente, todas las noches me mantenía despierta hasta que la música celta empezaba a sonar, y una voz cálida saludaba a todo el mundo. No podía escuchar mucho más de una hora y pico de programa, pero los monográficos, la zona Cero, Azul y verde, y otras muchas secciones merecían la pena.

Poco a poco, la voz de un tal Juan Antonio Cebrián se fue haciendo tan familiar como la mía, y me acostumbré a que fuera lo último que escuchaba antes de dormir. Hasta el punto de que si una noche no podía escucharles, por lo que fuera, sentía que faltaba algo. Pasó un tiempo antes de que pusiera cara a esa voz y conociera el rostro de ese hombre encantador, que amaba la cultura y la historia y las letras, y era una persona maravillosa.

Me he enterado de su muerte de forma brusca y sin esperarlo, y me siento literalmente mareada. Como decía, le estoy llorando como si fuera un amigo. No dejo de oír su voz, saludando a los rosaventeros, y riendo (tenía una risa muy peculiar) por cualquier cosa con las Cuatro Ces (Jesús Calleja, Carlos Canales, Bruno Cardeñosa, y su amigo y servidor, Juan Antonio Cebrián. Dios mío, es que lo estoy oyendo :( .

Por otro lado, estoy indignada. Porque la vida no es justa, pero eso ya lo sabíamos. Porque era un buen hombre, porque sólo tenía 41 años, porque tenía un niño de tres años que tenía la suerte de tener un padre como dios manda, y todos sabemos que hoy en día, de eso ya no hay.

Además, me siento indignada por estar indignada. Cuando ocurre algo de esto, siempre recuerdo un artículo de Arturo Pérez Reverte, escrito cuando la tragedia de los tsunamis. Él decía que el hombre había perdido la capacidad de lidiar con la idea de la muerte, no sólo haciéndola tabú, sino pensando que eso sólo les ocurría a los otros. En el medievo, una época en la que tenías suerte si llegabas a escuchar cómo te ambiaba la voz, todo el mundo tenía aceptado que la muerte era parte de la vida. Que no era cuestión de justicia o injusticia, sino una parte más de la vida, con la que tenías de convivir. Así que me molesta que siga quedándome en shock por estas cosas, porque yo no quiero formar parte de los que piensan que la muerte es sólo el hombre del saco, en versión adultos. Porque la muerte es lo más democrático que conozco, y la única que en realidad ya podría dejar de serlo.

Pero sobre todo, estoy indignada porque Cebrián era un buen hombre, pero aun así su corazón se paró una tarde y punto. En cambio, no hay una cámara que grabe claramente como al mierda ése de Barcelona, al peganiñas que dice Ángel Martín, le revienta la cabeza al segundo de agredir a la chica del tren. No hay derecho.


Os dejaría la sintonía del programa, la que estoy escuchando ahora mismo, y que ya no parece la misma. Pero aún no sé muy bien cómo subirla aquí. Si alguien tiene idea, se le agradecerá eternamente.

No; hoy no ha sido un buen día precisamente.

BeL ~

martes, 9 de octubre de 2007

De Cómo Unos Mocosos Me Arruinaron el Día

Yo estaba teniendo un buen día, de verdad que sí.

Al menos uno con mucho movimiento, lo que ya en sí es una brutal mejoría con respecto a los demás. El caso es que esta mañana me levanté tempranito, fui al médico (no se cómo al final acabé sacándome sangre...en fin), me fui a comprar un par de cosillas, luego por la tarde fui a dar clase y me di un paseíto de vuelta...en fin, que estaba yo además mu contenta porque estrenaba un bolso. Ya sabéis, las pequeñas cosas ^_^.

Pero a lo que iba. A mí siempre me han dicho que parezco mucho más pequeña de lo que en realidad soy. Bueno, lo de mucho igual es un pelín atrevido, pero sí que es verdad que la mayor parte de la gente no se imagina que estoy muy muy MUY cerquita de dejar la veintena.

Y lo llevo fatal.

Que yo sé que es una tontería y blablablabla. Pero en estos años me siento como si estuviera sobre una cinta de andar (de esas que todos tenemos en casa para poner ropa encima del manillar y el sillín en lugar de para andar), imparable hacia la treintena, el adiós a la juventud, a la libertad, a.... en fin, todo muy dramático.

Pero bueno, yo intento no pensar mucho en ello, convenciéndome a mí misma de que soy un ser atemporal que está por encima de esas cuestiones (uy, esto ya lo contaré en la siguiente entrada o en la otra :D). Pues bien; estaba siendo, como digo, un buen día en general, hasta que, llegando a casa, me crucé con un trio de chavalitos que no llegarían a los 20. Se me quedaron mirando, y entonces, justo al pasar, a mis oídos llegó lo siguiente:

"Joder, un poco puretona, pero no veas como está de buena."

o_0

Mira, mejor me voy a la cama.

BeL ~

martes, 2 de octubre de 2007

Lavándonos La Cara

¡Sorpresa!

Sí, es el mismo blog de antes, sólo que con la cara lavada. Mmm...bueno, en este caso creo que la cara lavada era la de antes más bien, y la he sometido a una sesión de maquillaje, peluquería, y una tardecita en Harrods. ^_^

Últimamente he estado muy interesada en comprender los siempre misteriosos caminos del HTML y sus mecanismos. De momento soy totalmente incapaz de crear un template -lenguaje técnico avanzado, como veis-, o de cambiar el tamaño del subtítulo. Pero soy optimista, porque en cambio sí que me las he apañado para retocar uno que ya tenía.

El de antes es mucho más bonito y elaborado que éste, la verdad. Pero empezaba a tener problemas con la chica lánguida y el lánguido paisaje. Bastante lánguida me estoy volviendo yo en el mundo real como para luego venir aquí y potenciarlo. Ahora que lo pienso, la Pin Up ésta tampoco es que tenga mucho que ver conmigo...pero al menos no me da ganas de hibernar cuando la veo, en todo caso de salir y arreglarme.

Pues eso, que ya estamos aquí para la temporada 2oo7 - 2oo8.

A ver qué trae.

miércoles, 27 de junio de 2007

oCHo CoNFeSioNeS y uNa eXPLiCaCióN

Bueno, parece mentira que me haya decidido por fin a volver a entrar algo por aquí. Podría contaros por qué he tardado tanto y blablabla, pero la verdad es que ha sido cansado vivirlo, así que escribirlo también lo es. Nos quedamos con que aquí estoy, jejeje.

Y como la vez anterior, he vuelto para encontrarme que estoy nominadísima por otratazadecafe. OCHO CONFESIONES esta vez, nada menos. Desde luego el listón lo ha dejado altito, y a su lado me da la sensación de que mis confesiones no sólo parecen de mercadillo, sino de mercadillo de una niña de 8 años, jajajaj. En fin, a lo que veníamos. Aquí van las mías, que nadie -o casi nadie, la verdad, que algunos sí que hay por ahí- conoce.

1. Soy una persona muy tímida. para los que no me conocéis, esto no tiene mucha pinta de confesión. Pero el que me conoce en persona -hola Pilu- estará preguntándose por qué mentir en un blog donde no me conoce nadie. Y se lo estará preguntando porque, técnicamente, creo que sería capaz de sacarle conversación a una caracola de la playa si me das 20 minutos. Pero en el fondo, y eso sólo lo sé y lo sufro yo, se me acelera el pulso cada vez que conozco a alguien nuevo; cada vez que tengo que llamar por teléfono a algún sitio; cada vez que me hacen un cumplido y cada vez que hablo con gente extraña. Si no parezco tímida, es justamente porque es mi mecanismo de supervivencia para superarlo. Pero últimamente consume mucho y da poco.

2. Soy muy llorona. Pocos lo han presenciado, pero a mí es muy fácil removerme las entrañas. Una escena un poco más blandita de lo normal, un párrafo de un libro, una historia que me cuentan.

3. Vivo en mi casa con la misma tranquilidad con la que viven los palestinos: nunca sabes dónde ni cuando estallará la siguiente bomba. Un día es en el salón, otro en la cocina, en el baño, en tu habitación. Diez de la mañana, de la noche, da igual. Mi madre ha acabado por ver el mundo al revés, y en ese mundo, yo soy Israel.

4. Soy una incondicional absoluta de Daniel Radcliffe (Harry Potter para los no iniciados ;). Hasta el punto de que su obra de teatro en Londres fue el empujón definitivo para planear un viaje a Londres que llevaba esperando hacer desde hacía más de diez años. Evitad comentarios acerca de los tamaños de las cosas, porque me pondré de muy mal humor.

5. Me llevé no sé cuántos años escribiendo un diario. En él, contaba ñoñerías, como casi todo el mundo que escribe diarios, pero también cosas muy profundas que necesitaba digerir después de que ocurrieran, aunque fueran nimiedades. Ahora ya no lo escribo, lo que no quiere decir que haya dejado de digerir, solo que ahora lo hago mentalmente.

6. Escribo historias, pero casi nadie lo sabe. Sólo un par de amigas, de hecho, que me dan confianza suficiente para hacerlo, aunque sea muy malo y no me lo digan, o muy bueno, quien sabe ;) Igual algún día las leeis vosotros también en alguna librería. Tengo una que empecé con 8 años. Y aunque nunca la he acabado, sé lo que pasa en mi cabeza, así que igual algún dia me siento y la termino.

7. Una vez, cuando podía tener unos seis o siete años, fui al colegio contando que había visto a la Vírgen en mi habitación. Pasaba por una de esas etapas de fervor religioso pre-comunión de colegio de monjas. Es algo que nunca he podido olvidar con los años, el sentimiento de que, si lo contaba lo suficientemente a menudo y a las personas suficientes, terminaría haciéndose realidad.

8. Me siento extremadamente incómoda con el contacto físico, aunque todo depende de quién venga, claro está. Cuando alguien me abraza me siento atrapada. Esto no se aplica a mi querido J... en general. Hay veces que también. Nunca he dado un abrazo espontáneo a mis padres o a mi hermano, o les he dicho que los quiero. Y me mata el pensar que algún día no estarán para que pueda hacerlo, y se me encoge el alma. Aun así, aún no he sido capaz de atravesar los muros.

Y bueno, la entrada me ha quedado tela de deprimente y absurda, como me temía... En fin, mañana será otro día, e intentaré empezar a contar mi viaje a Londres, cuyo recuerdo me hace bien y me hace mal... (Martin,Ricky. (2006)), pero es más ameno que la vida real.


Nos vemos,

BeL

PD: ahh, la explicación. Alguien me preguntó si hay alguna razón absurda por la que escribo las consonantes en mayúscula y las vocales en minúscula. Si era algún intento de destacar o llamar la atención o algo. Y lo cierto es que no tiene que ver con eso -aunque reconozco que sería una explicación mucho más atractiva.

Resulta que a mí el equilibrio entre las cosas me parece estético. En una bandada de palomas blancas, un cuervo negro embellece la escena de una forma que no puede conseguir otra paloma blanca. Me gustan los contrastes entre las letras, así, unas más altas de otras. Estética, como decía.

O manía. Que también puede ser.

domingo, 18 de marzo de 2007

uNa PeRSoNiLLa aBSuRDa


- Tengo sueño, la espalda me está matando, pero me busco una y mil cosas para seguir aquí metida. Como una entrada en el blog, por señalar una al azar.

- Estoy tan empachada que sólo el olor del Nesquick ya me estaba dando fatiga mientras lo preparaba; no obstante, he vuelto a mi habitación con la bandeja y me he zampado el colacao, un par de galletas, medio paquete de Maltessers, y otro medio de almendras saladitas.

- Tengo que estudiar, pero no estudio, sino que me pongo a hacer otras cosas. Cosas que no disfruto, porque no dejo de acordarme de que tengo que estudiar. Pero no estudio, sino que me pong... vale. Pues eso.

Podría seguir. Pero lo voy a dejar aquí porque ya sí que me caigo de sueño.

Lo dicho. A veces, creo que soy una personilla absurda.

~Bel~

miércoles, 31 de enero de 2007

TReS CaNCioNeS, uNa iSLa y Yo

Hoy tenía pensado hablar sobre otra cosa, pero me va a quedar muy largo y muy profundo, y no tengo muchas ganas, la verdad. Así que en su lugar voy a coger el relevo de otratazadecafe (que tiene un blog genial que seguramente ya habréis visitado, pero si no, hala, hacedlo ya...o bueno, cuando terminéis con el mío mejor ;P).

Se trata de elegir tres canciones y SÓLO TRES para llevar a una isla desierta.

Para alguien como yo, que está escuchando música todo el santo día, el reto es un tanto inhumano. Probablemente si me preguntaran mañana, las tres que elegiría serían completamente distintas, porque seguro que hay una en la que no he caído y sin la que no puedo vivir. Pero en fin, hoy por hoy, las elegidas serían éstas:

*BeL va a intentar subir las canciones de la manera en que otratazadecafé le explicó muy detalladamaente, con lo que tendría que ser fácil; a ver qué pasa*


En primer lugar, me puse a pensar en el hecho de estar en una isla desierta. Al margen de que no tardaría ni tres minutos en estar hablando con algún coco, supongo que me entraría un ataque de algo malo. Supongo también que con el tiempo me calmaría, me deprimiría, y querría ahogarme con mi amigo el coco garganta abajo. Y además, a mí no me gusta nada la oscuridad. La noche sí, pero no la oscuridad directamente -lo sé, tengo que mirármelo, pero es que hay tantas cosas que tendría que mirarme... :D

Teniendo en cuenta todo esto, supongo que me llevaría una canción para los momentos en que necesito animarme, otra para relajarme, y otra para por las noches, en plan nana.

Para la nana, y después de mucho pensar, he elegido el Danubio Azul, de Strauss. Los valses me pierden, y éste es mi favorito sin duda. Así que, por las noches, mi amigo el Coco y yo bailaríamos algo así:


Cuando estuviera recogiendo frutos secos, o más cocos, o plátanos, u otro tópico comestible que seguramente encontraría en cualquier isla desierta, he pensado que de fondo sonaría esto:



Accidentally in love, de Counting Crows, siempre me pone de buen humor. Es que de verdad, me da unas ganas de bailar y de...yo que sé, de hacer cosas, impresionante. Así que supongo que me lallevaría también.


Y bueno, por último, la canción que escucharía día sí, día también porque, a pesar de tener a mi amigo el Coco conmigo, me da a mí que igual habría días en que no querría ni levantarme del catre de hojas de palmera. Así que Always Look On The Bright Side of Life, de los Monty Python, vendría conmigo también:





"what have you got to lose? You know, you come from nothing - you're going back to nothing. What have you lost? Nothing!" Me encanta esta canción desde la primera vez que vi La vida de Brian, hace ya...uff, yo que sé, quince años? Dieciséis? Si después de tanto tiempo sigo escuchándola casi todos los días, está claro que debería llevármela a la isla.



Y bueno, ya está, ¿no? Qué lástima que sólo fueran tres... En fin,ahora hay que pasar el testigo a alguien... Yo tampoco voy a nombrar a nadie en particular, así que quienquiera que esté leyendo esto y le apetezca hacerlo, que avise. Ha sido divertido, así que animaos ^_^.

Hala, nos vemos!

BeL xx

sábado, 13 de enero de 2007

DeL PoDeR De uNa iMaGeN


Hace tiempo que venía teniendo sospechas acerca de lo desconectados que el Mundo Real y servidora estábamos uno del otro. Pues bien; me acabo de encontrar con una de las evidencias más claras.

Porque, a pesar de que esta historia ocurrió en 1999, yo la acabo de descubrir hace un par de minutos, y de pura casualidad. De verdad, no puedo creer que no me enterara, principalmente porque en aquel entonces yo estaba estudiando casos de Espina Bífida en la facultad...En fin.
Resulta que el pequeño Samuel Armas fue diagnosticado de Espina Bífida cuando era un feto de veintiuna semanas de vida. Las posibilidades de supervivencia se limitaban a una operación intrauterina. Era bastante arriesgada, pero los riesgos de toman gustosos cuando es la única alternativa para que tu hijo nazca sano, en lugar de con hidrocefalia y la médula al aire...

De pronto, en mitad de la operación...



En palabras de Michael Clancy, el fotógrafo: " Durante una operación correctiva intrauterina de espina bífida a las veintiuna semanas de gestación, Samuel saca su diminuta mano a través del corte médico realizado en el útero de la madre. Cuando el doctor eleva su mano, Samuel reacciona al contacto y aprieta el dedo. Buscando algún tipo de reacción de fuerza, el doctor mueve el dedo que el pequeño puño tiene agarrado. Samuel lo apretó con firmeza."

Sin palabras.

He leído que su madre dijo que su marido y ella lloraron durante días después de ver la fotografía. No me extraña. Yo, cuando la he visto, de dejado de hacer todo lo que estaba haciendo, me he quedado mirándola durante más de un minuto, y luego he cogido la botella de agua para intentar disolver el nudo que se me había cogido en la garganta.

Esto va más allá de las guerras pro-vida vs. pro-aborto. Esto es que quita la respiración. Así de simple.


BeL


PD: ¿Sobrevivió el pequeño Samuel? Por supuesto que sí. Era de esperar, después del carácter demostrado con sólo 21 semanas de vida...^_^



Por cierto...mmm.... el padre de Samuel... No, nada, no importa.. ;P

miércoles, 10 de enero de 2007

aÑo NueVo, LiSTa NueVa

Siempre he pensado que los Propósitos de Año Nuevo son en realidad una pérdida de tiempo.

Está más que visto y comprobado que, llegando febrero o así, la vista se nos empieza a hacer gorda y nos ponemos a silbar cuando nos da por acordarnos de La Lista. O, en el peor de los casos, sí que nos acordamos, por lo que acabamos enfurruñaos por no estar tachando NADA.

Dicho esto, confieso que desde hace un montón de tiempo -y cuando me acuerdo- yo escribo una de esas listas infernales. Aunque, más que propósitos-propósitos, lo que yo hago es escribir una lista de ideíllas acerca de cosas que debería hacer, o haber hecho, hace siglos. Hasta el momento creo que no he conseguido tachar nada yo tampoco, pero simplemente por el ratito tan divertido que echo pensando en La Lista, me merece la pena. ^_^

Este año voy a hacerla aquí en directo, ya que no me apetece nada levantarme a coger la agenda...



Lista De Propósitos para el 2007

~> Propósito nº 1. Acostarme más temprano y levantarme también más temprano. Cuando acabas comentando como si nada cosas como "vaya, anoche me acosté tempranito, no eran ni las dos y media", es hora de replantearse las cosas; quizá los hábitos de sueño de Drácula no son los mejores después de todo.

~> Propósito nº 2. Estudiar. Pero estudiar de verdad. Las oposiciones me están matando. Bueno, mejor dicho, el pensamiento de que debería estar estudiando mucho más de lo que lo hago. Éste propósito está en estrecha relación con el Propósito nº1, por razones obvias.

~> Propósito nº 3.Ponerme de verdad los potingues para la cara que me compro, y dejarme de excusas tipo hace frío/tengo sueño/llevo prisa (¿qué prisa puede llevar una para ir a dormir?), etc. Dejar de ser cosméticamente floja, en definitiva.

~> Propósito nº 4. Superar el miedo a los aviones, utilizando la estrategia conocida en Psicología como Inmersión si fuera necesario (esto es, que me suban a un avión, el que más miedo me dé, sin contemplaciones ni paños calientes ni drogas variadas que me dejen insonsciente).

~> Propósito nº 5. Seguir terapias zen, budistas o de cualquier otro tipo -homologado o no- que me permitan asociar la voz de mi madre con el suave sonido de la lluvia en el cristal, y reaccionar en consecuencia.

~> Propósito nº 6. Dejar de comprarme ropa informal cuando lo que necesito es un bonito conjunto formal para las ocasiones más formales. No importa lo barata que esté ni lo que me guste esa sudadera, ya que, al final, ni tengo la ropa que necesitaba ni tengo el dinero, con lo cual todo es bastante absurdo.

~> Propósito nº 7. Terminar mi best seller. Pero terminarlo de verdad, poniéndome plazos que cumplir y esas cosas. Que ya tengo el siguiente en mente y se me van a acumular.

~> Propósito nº 8. Ponerme plazos en general. Para todo. Soy de las que se deja llevar fácilmente, así que esto tiene que acabarse YA.

~> Propósito nº 9. Aprender de una vez a priorizar las cosas; en lugar de atascarme mentalmente pensando en todo lo que tengo que hacer, ir pasito a pasito, sin pensar mucho más allá. A ver qué tal así, porque la otra opción está claro que no me funciona.

~> Propósito nº10. Tachar, al menos, el 50% de esta Lista.

Mmm...en realidad tengo algunas más, pero ésas ya las apuntaré en la agenda cuando la encuentre... ;)

Nos vemos!

BeL


lunes, 1 de enero de 2007

SoBRe NaViDaDeS, PéRDiDaS y DeSeoS

Hace días que quería dejar escrito algo, aunque sólo fuera una de estas felicitaciones horriblemente típicas que te enuentras en la red por donde quiera que vayas. Al final, como siempre, los días han ido pasando sin que me diera cuenta. Y ya es uno de Enero del nuevo año.

Hoy es un día especial, por eso de que estrenamos calendario y eso. Así que, por primera vez, y sin intención de sentar precedente, he decidido saltarme mi Regla de Oro y Diamantes, que dice, textualmente: "Jamás, jamás, JAMÁS, bajo ningún concepto y/o excusa, traeré a la red nada que pueda contener ondas remotamente negativas." Pero un día es un día.

Para hacer corta una historia increíblemente larga, ésta ha sido, sin ningún tipo de competencia por el título, la peor Navidad de mi vida. Las razones que le han otorgado el título son tan variadas y tan surrealistas que cualquier intento por explicarlas o darles algún tipo de sentido sería inútil. Y además no seré yo quien las saque a la luz, porque los trapos sucios siempre se han lavado en casa. De toda la vida.

Lo que sí quería contar es uno de los motivos que han hecho de esta Navidad unas fechas horribles. Mi abuela Picu murió el día 27 de diciembre.

Afortunadamente, a mis veintisiete años puedo decir que ésta es la primera vez que algo como la muerte me tocaba de cerca. Sólo tres muertes significativas en mi familia desde que recuerdo; una de ellas, un tío mío que murió con 23 años, me cogió muy pequeña, así que mis recuerdos son lejanos y borrosos. Las otras dos, la única hermana de mi madre y una tía suya muy mayor, me pillaron más mayorcita. Pero ellas vivían lejos, las veía una vez al año si es que nos veíamos. Y a pesar de que lo sentí mucho, la sensación era distinta.

Yo sólo conocí a mis abuelos paternos, con lo cual ella era mi única abuela. Y a pesar de que ellos nunca fueron los típicos abuelos adorables y cariñosos, en el fondo eran mis abuelos, con sus defectos y sus cosas.

De pronto, todos los recuerdos que tengo se hacen nítidos. Recuerdos buenos, como sus canciones, sus chismorreos -mi abuela hubiera sido el gran descubrimiento del Tomate- cómo venía a mi habitación a darme dinero a escondidas de mi abuelo, para que cuando luego mi abuelo me diera, tuviera el doble; o cómo siempre se ofrecía voluntaria a ir a comprarme algún libro que me habían mandado en el colegio, sabiendo que nunca se enteraba bien de los títulos y luego lo tendríamos que descambiar. Por supuesto, también tengo recuerdos no muy buenos, a pesar de que yo siempre fui su nieta la mayor, la que estudiaba mucho, la que estaba a la cabeza de la Lista Blanca, a pesar de saber que unos abuelos nunca deberían tener dos listas de nietos.

La muerte es algo muy raro. Soy consciente de que ya no está; a pesar de tener la seguridad de que no iba a mirarla dentro del ataúd, en el tanatorio, lo hice. Pero de algún modo, las dos realidades no terminan de juntarse. Mi abuela Picu, entrando en mi casa con su perfume fuerte, no puede ser mi abuela Picu, la que duerme para siempre, la que tiene sus cemizas -cenizas, no dedos ni ojos, sino sólo cenizas- junto a las de su hijo.

Sé que parezco tonta diciendo todo esto, cuando quizá muchos de vosotros habéis pasado por esto varias veces, incluso peor, perdiendo padres, madres, hermanos o parejas. Pero siempre hay una primera vez, y la mía me ha pillado en Navidad.

Pero el año ha comenzado, y de alguna manera me siento como cuando era pequeña y empezaba el curso, y todos los cuadernos tenían sus páginas en blanco, esperando a que yo los rellenara con la mejor de mis letras.

La entrada me está quedando más larga y más deprimente de lo que había planeado, así que es lo último que os cuento. Supongo que habréis oído aquello de la mejoría que se sufre antes de la muerte. Yo siempre había escuchado que, poco antes de morir, las personas tienen un último momento de lucidez absoluta, de cese del dolor y del sufrimiento. Como si antes de dejar este mundo, de pronto comprendieran el significado de todo.

Poco más de doce horas antes de morir, mi padre, el hijo mayor de mi abuela, se encontraba en la habitación con ella. Mi abuela hacía meses que había entrado en la última fase del Alzheimer. Apenas podía moverse por sí misma, no hablaba, casi no comía, y permanecía con los ojos cerrados, medio adormilada, la mayor parte del tiempo. Los antibióticos para contrarrestar la infección que finalmente se la llevó no hacían nada por mejorar la situación.

Esa madrugada, como decía, mi padre se levantó del sillón del acompañante para estirar un poco las piernas. Cuando se volvió a mirar hacia mi abuela, la vio con los ojos muy abiertos, observándole fijamente. Se asustó un poco, y comenzó a moverse por la habitación para comprobar que, en efecto, mi abuela le miraba a él. Ella lo siguió atentamente. Mi padre se acercó entonces a la cama. "Mamá, ¿estás bien?" Mi abuela se le quedó mirando fijamente, parpadeó un par de veces, y finalmente asintió. Un asentimiento leve, pero solemne, consciente y definitivo. Con la mirada clavada en los ojos de mi padre.

No volvió a abrir los suyos.

La muerte es algo muy extraño.



Feliz Año Nuevo,

BeL

lunes, 2 de octubre de 2006

Son Do Ar

Buenos...no, no. Buenos días no; las diez de la noche creo que ya no cualifica como "día".

Me he venido directamente del Youtube para acá, con la esperanza de desperplejarme -en el caso de algún día me den la palabra por válida...

Resulta que O son do ar, para los que estén por aquí despistadillos en estos momentos y no caigan, es una melodía absolutamente fantástica del grupo Luar Na Lubre (música folk gallega, que pone en su página güeb). Siempre me ha encantado la música celta -ya os contaré otro día mis sospechas sobre alguna vida mía pasada o algo-, y esta canción en concreto, junto con Greensleves, son mis absolutas favoritas.

Pues bien. Estaba yo disfrutando tranquilamente de un video de ellos en concierto, tocando un pedacito de Son do Ar, cuando me da por ponerme a leer los comentarios que habían dejado otros yutubitos como yo. Al principio nada interesante ni fuera de lo común: que si precioso, que la música gallega y celta es una maravilla, que son unos monstruos, que la canción es una pasada, que normal que Mike Oldfield se fijase en ella...etcétera.

De pronto aparece un taruguín que, cito textualmente, comenta: decid lo k kerais pero este grupo es una mierda.los ay mejores y es musica española y eu so d galicia y os vais a toma po lo cu.

El significado completo la verdad es que no lo tengo muy claro, pero el nivel de taruguismo -también estoy a la espera de que me den ésta por buena-, en cambio, se observa nítido nítido. Empiezo a temerme lo peor, pero en fin, no hago caso a mis propias señales y sigo leyendo.

Lo cual me lleva hasta un mensaje que me pareció un poco...no sé, fuera de tono (recordemos que este panel de comentarios pertenece a un clip de una canción. Música. Partíamos hablando de música). Alguien reivindicaba, en inglés, que eso de música celta española, nada de nada. Que lo que hay que decir es música celta GALLEGA . Que Galicia NUNCA ha sido España. Que ni flamenco, ni toros, ni porras.

Yo--> o_O

Y así permanecí un rato. Lo leí varias veces, porque seguramente había entendido mal lo que quería decir. Pero no, no no no. Resulta que yo lo había entendido perfectamente. Así que, en inglés, por deferencia al idioma en que se hizo el comentario original, esta persona tuvo respuesta. La respuesta de la persona que llamaremos R (de razonable) decía que cómo que Galicia nunca había sido España, por el amor de dios. Que España es mucho más que flamenco y toros. Y luego seguía alabando lo preciosa que era la melodía.

El autor del mensaje original, al que llamaremos t (de tarugo, y además en minúscula, ea) vuelve a la carga, y contesta, de nuevo en inglés, que repite que es una de las mejores melodías GALLEGAS, y dice, textual: "Yankee (go home) and mind your own business".

A estas alturas ya me encontraba en un estado...difícil de definir. Entre indignada, asombrada y triste, creo. El caso es que R contesta de nuevo, y deja muy claro que si lo de Yankee va por ella, que uy, resulta que es más española que la eñe, así que ahí se ha colao un poco. Que si escribió en inglés era porque en inglés había abierto. Y, sobre todo, que el tinte grosero de la respuesta era realmente innecesario.

Lo dicho. Perpleja.


Me pasa igual con el asunto de las lenguas. A mí me encanta la idea de que aquí en España haya tantísimas. De hecho, en cuanto tengo un huequecito, intento aprender algo de catalán y gallego principalmente, en plan "hola" y "cómo te llamas". Ahora, vamos a ver. Si tú, que eres muy catalán y te encanta hablarlo aun sabiendo perfecto castellano, te encuentras conmigo, que estoy perdida y que no hablo nada de catalán, el hecho de que te empeñes en darme las indicaciones en catalán no me demuestra lo catalán que te sientes, sino que no tienes educación ni vergüenza, y que antepones tu nacionalismo al hecho de que soy una persona que te está pidendo ayuda, y con la que te puedes comunicar sin problemas. Si ambos hablamos el español maravillosamente, ¿por qué hay que forzar el enfrentamiento? No sólo es absurdo, sino que hay que tener ganas de complicar lo fácil. (Nótese cómo aún me quema un poco la sangre a pesar de que han pasado algunos años ya desde el suceso en cuestión...).

De verdad, muy mal nos va a ir si por una melodía la gente salta como muelles hablando de mío, tuyo, independencia y demás. Que es música, por dios. Que ya sabemos, o deberíamos saber, que España no es toros y flamenco. Que ya es triste que lo piensen fuera de las fronteras, ¿pero aquí dentro? Aquí dentro no tenemos perdón. ¿Que Galicia nunca ha sido España? Supongo que se referiría a las costumbres y el sentir o yo que sé. Por esa regla de tres, menos España podía ser mi Andalucía, que los reinos pasaban por aquí como Perico por su casa...

No sé cómo seguirá la cosa, ni si seguiré...mm...quiero decir, ni si R seguirá la absurda conversación o lo dejará correr.


Hala, nos vemos!

PD: Estoy intentando poner aquí el vídeo/música de la discordia con éxito cero. Si algún alma caritativa sabe cómo hacerlo BIEN, en fin, que me lo diga. :D

sábado, 2 de septiembre de 2006

Empieza El Curso

Increíble pero ya llegó septiembre. Qué cosas.

He decidido pasarme por aquí cinco minutos aunque sea para decir que sigo viva. Fastidiadilla, pero viva.

Mi abuela ha empeorado y los días ahora no están siendo buenos-buenos del todo, así que supongo que por un día puedo saltarme el nombre de mi propio huequecito. Creo.

Nos vemos en breve, palabra :)

BeL xx

jueves, 3 de agosto de 2006

BeL, el ReToNNo

¡¡Buenas!!

¿Que no actualizaba desde el 16 de mayo???????? Madre mía (BeL sale corriendo a echarse agua en la cara, por el bochorno*)

El caso es que puedo explicarlo. Vamos, que no creo que hubiera 987435 personas haciendo cola esperando que yo me dejara caer por aquí o algo... El caso es que he estado de vacaciones mentales. Hasta casi finales de julio estuve liada con el examen por libre de la Escuela de Idiomas. En esos días estaba crispada e intensa, que podíamos denominar... Así que, fiel a mi promesa de no tintar estas páginas con mis miserias, no me acerqué a menos de 100 megas.

Para cuando acabé (que aprobé por cierto!), me llamaron de una academia para dar clases por las mañanitas. Yo odio las academias en realidad, pero la carne es débil y mi bolsillo éste año estaba llorando de hambre que tenía. Ahora sigue delgaíto, pero al menos no llora, jejejeje.

El caso es que las primeras semanas fueron horrorosas, porque es un lío organizar a niños de 8 a 18 años en una sola hora, cada uno con sus cositas y de su padre y su madre.... El caso es que pa cuando me aclaré, ya era Feria en San Fernando, lo que significa el verdadero comienzo del ambientillo veraniego. Entre el calorín, y que pasaba un total de 30 minutos en mi casa, pues no me acerqué mucho por aquí.

Hasta que decidí volver a acercarme, que fue justo el momento en que Grissom decidió que no, que ahora no. (Grissom, pa los despistaos, es mi ordenador). En un acto de rebeldía imagino yo, se autoinmoló la placa base; así que hala, desembolso y Operacion de Placa a corazón abierto. Y en fin....aquí estamos. ^_^

A ver si tengo un ratito y termino otra entrada antes de que:

a) me quede dormida sobre el teclado, porque estoy que me caigo.
b) llegue mi hermano protestando -con más razón que un santo, pa qué negar lo evidente- y me eche de aquí

besotes,

BeL xx




*Bochorno: vergüenza por la tardanza que no tiene perdón, y bochorno de calor mortal que hace...

martes, 16 de mayo de 2006

TReS CoSaS...

Bueno, qué tal el día, eh?

Yo mu bien. Hombre, a decir verdad que me he aburrido bastante desde que llegué del ortodoncista. Así que como medida completamente científica para olvidarme de que me han apretado los brackets y no puedo comerme la pizza que había pensado comerme, me he pasado toda la tarde en internet haciendo tests chorras. Y oye, se me ha ido el tiempo volando, ajjajaajja.

En fin, aquí voy a dejar uno, por si quereis hacerlo vosotros también -si hay algún vosotros, claro, jajajajaj ;) .


Tres cosas que me asustan:

1. Las arañas. En serio, horroroso.
2. Los aviones. Pero como no puedo ir en tren hasta Escocia, puedo prometer y prometo que lo superaré. :D
3. La muerte de alguien querido. Uf.


Tres personas que me hacen reír:

1.Mi hermano, aunque hoy precisamente no nos hablamos...
2. Mi amiga Zipi (también conocida como Lourdes :D Te partes de risa con ella.
3. Mi tío Chiri. Ya te esté contndo un chiste o su operación de rodilla todo serio, te tienes que reír. Lo cual tiene que ser agobiante para él, eso de que la gente se ría escuchándote.


Tres cosas que me encanta hacer:

1. Escribir y leer. Con diferencia.
2. Enseñar a niños/adolescentes/adultos
3. El ambientillo primaveral.


Tres cosas que detesto:

1. La gente maleducada. Ser agradable con otros no es difícil, así que cuál es la excusa.
2. Los hipócritas (leer comentario de arriba y aplicar ;) )
3. La gente que mete sus narices en asuntos que no so de su incumbencia, y luego se molestan porque tú no haces lo que ellos quieren. Anda mira, como en el estracto del mes. Don Paulo lo explica esto mejor, parece.


Tres cosas que no entiendo:
1: Las guerras. Y no es la típica respuesta de oh-viva-la-paz. Es que realmente me confunde el razonamiento *ejem* que conlleva.
2. El maldito cubo de Rubick. Es la leche. Y muy frustrante.
3. Por qué posa la gente en bragas para las fotos de messenger/myspace/blogger. Es algo que me supera.


Tres cosas que tengo sobre mi escritorio:

1. Chucherías (BeL rompiendo varias promesas)
2. Kleenex
3. My móvil.


Tres cosas que estoy haciendo ahora mismo:

1. Rellenar esta estúpida encuesta.
2. Comiendo un flan de huevo.
3. Haciendo tests para el Examen Misterioso de la Escuela de Idiomas.

Tres cosas que quiero hacer antes de morir: 


1. Escribir un libro. O dos, vaya.
2. Viajar muchísimo.
3. Vivir una vida feliz. Pero no en plan "alcanzar la felicidad", como si fuera un nirvana extraño al que hay que llegar o algo. Hay que vivir contento. 



Tres cosas que sé hacer: 

1. Escribir con ambas manos. Y además de eso, escribir con ambas manos de izquierda a derecha y de derecha a izquierda al mismo tiempo. Y en paro.
2. Tocar el piano. Bueno, eso sabía hace tiempo un poco. Ahora ya no estoy segura.
3. Montar en bici y patinar. Para lo torpe que soy, y teniendo en cuenta que no tengo equilibrio etc etc... yo creo que lo hago bastante bien.


Tres formas de definir mi personalidad: (uf, ésta es de las fuertes, no?)
1. Sociable y abierta // Asocial e introvertida.

2. Habladora.
3. Con un mundo interior más grande de lo que a nadie le convendría.


Tres cosas que no sé hacer:

1. Volar. Aunque en realidad mejor que no sepa, que tengo mucho vértigo y muy mala orientación.
2. Dejar de leer algo que me está interesando muchísimo. Vamos, que si no como o no salgo, me da lo mismo.
3. Doblar la lengua. Estoy dentro del pequeño porcentaje de humanos que no pueden. 


Hala, nos vemos!

BeL :D

lunes, 8 de mayo de 2006

CaMBio

Buenas!

Es verdad. Tengo que ponerme las pilas y actualizar esto de vez en cuando, creo yo.

El caso es que con esto de la Semana Santa, y ahora el mes de mayo, mes de las comuniones, del día de la Madre y de las alergias, me he pasado por aquí menos de lo que yo hubiera o hubiese querido.

Hoy no tengo mucho tiempo tampoco (me he apuntado al examen libre de la Escuela Oficial de Idiomas, que ya contaré también el numerito de la inscripción, y estoy aquí repasando por las noches), así que voy a copiaros una cosita que salió en el Semanal hace algunos años y que me he encontardo hoy en una de las carpetas de apuntes de la carrera.

Yo con el señor Paulo Coelho tengo una relación extraña. Pendular, que podíamos denominar. Lo mismo me encanta lo que escribe (EL Alquimista es una maravilla de libro), lo mismo me huele a sermón de la montaña. En ambos casos, siempre es interesante. Este artículo salió publicado en su sección hace mucho tiempo. El hombre tuvo la decencia de aclarar que no es suyo -aunque le gustaría muchísimo que sí lo hubiera sido- a pesar de que le achacan su autoría. Como decía, y me gustó muchísimo entonces, y me gusta muchísimo ahora. Supongo que porque es algo en lo que el señor Coelho y yo coincidimos completamente.

Mi madre siempre cuenta que mi abuela solía cambiar los muebles de la casa cada cierto tiempo, porque decía que traía suerte. Y porque a ella le gustaba cambiarlos, principalmente ^_^. Quizá también necesitaba salir de su rutina, aunque fuera cambiando una silla de rincón. A mí me pasa igual, y muy amenudo. Quizá para aquel que nunca haya experimentado la sensación esto no tenga ningún sentido. Pero para mí sí que lo tiene, que me emociono cuando cambio los libros de sitio en la estantería, jajajajajaj.

CAMBIO

Pero empieza despacio, pues la dirección es más importante que la velocidad. Siéntate en otra silla, al otro lado de la mesa. Más tarde, cambia de mesa. Cuando salgas a la calle, ve por la otra acera. Después, cambia de ruta, camina con calma por otras calles, observando con ateanción los lugares por donde pasas. Coge otros autobuses. Por un tiempo, cambia tu forma de vestir; regala los zapatos viejos e intenta andar descalzo unos días, aunque sea en casa. Tómate una tarde entera par pasear libremente, oír el canto de los pájaros o el ruido de los coches.

Abre y cierra cajones y puertas con la maon izquierda -o la derecha, según. Duerme en el otro lado de la cama. Después, duerme en otras camas. Mira otros programas de televisión, lee otros libros, vive otros romances, aunque sea en tu imaginación. Acuéstate más tarde. Acuéstate más temprano. Aprende una palabra nueva al día.

Come un poco menos, come un poco más, come diferente; escoge nuevos condimentos, nuevos colores, cosas que nunca te atreviste a probar. Almuerza en otros sitios, ve a otros restaurantes, toma otro tipo de bebida, compra el pan en otra panadería. Almuerza más temprano, cena más tarde, o viceversa.

Busca lo nuevo todo el día: el lado nuevo, el método nuevo, el sabor nuevo, el gesto nuevo, el placer nuevo, la postura nueva. Escoge otro mercado, otra marca de jabón, otra pasta de dientes. Báñate a otras horas. Utiliza bolígrafos de otros colores. Ve a pasear a otros lugares. Ama cada vez más, de diferentes formas. Aunque pienses que la otra persona se peide asustar, en la cama propón lo que siempre has soñado hacer. Cambia de bolso, de cartera, de maleta. Cómprate otras gafas, escribe nuevos poemas.

Abre una cuenta en otro banco. Ve a otros cines, a otros peluqueros, a otros teatros. Visita otros museos. Cambia. Y piensa seriamente en conseguir un nuevo empleo, una nueva ocupación, un trabajo más pareciod a lo que esperas de la vida, más digno, más humano. Si no encuentras razones para ser libre, invéntalas. Sé creativo. Y aprovecha para emprender un viaje sin pretensiones, sencillo, largo y, a ser posible, sin destino.

Experimenta cosas nuevas. Vuelve a cambiar. Prueba de nuevo. Experimenta otra vez. Sin duda conocerás cosas mejores y cosas peores que las que ya conoces, pero no es eso lo que importa. Lo más importante es el cambio el movimiento, la enerfía. Sólo lo que está muerto no cambia, y tú estás vivo.

Anda que no.

Personalmente yo hago varias de esas cosas. Por ejemplo, tengo la manía de abrir las puertas cambiando de mano. No sólo porque soy ambidiestra y puedo hacerlo, sino porque es...distinto. También cambio de bolígrafos a menudo, de cacao, de pasta de dientes. Me encanta probar nuevos champuses pa ver si tienen algún tipo de parecido con el efecto que vende su publicidad.

Dentro del Triángulo de las bermudas que parece mi habitación, me gusta cambiar los libros de sitio, y llevo fatal el no poder mover los muebles a mi antojo por culpa de los malditos enchufes. Cambio las fotos del corcho, los jabones, los colores de mis páginas (tengo que aprender a manejarme con esto, CATA, que quiero cambiar de colores ya, jejejej).

En fin, que voy a cambiar la letra de color antes de publicar la entrada... ;)


BeL xx


jueves, 30 de marzo de 2006

El Agujero

Buenas,

Acabo de llegar de las clases y de hacer unos 894546 recados por ahí, así que no sé yo la coherencia que puede tener una entrada en estas condiciones, cuando además hoy no me alimenté demasiado a la hora del almuerzo, ejejejej.

El caso es que sólo por esta vez, y sin que sirva de precedente, voy a saltarme mi propia regla de oro del blog.

Sí, la que básicamente le dio nombre.

Sí, la de no venir a contar mis malos días. Pues lo que decía, que me la voy a saltar, y como unos 10 metros por encima.

Porque vaya tela.

Mi relación con la Oficina de Correos de España comenzó a la tierna edad de 10 añitos, cuando nos mudamos de Ceuta a Cádiz. Me escribía con mis amiguitas, y esas cosas. Diecisiete años depués, sigo escribiéndome con mis amiguitas, ya más creciditas obviamente, y con algunas amigas más que afortunadamente me he ido encontrando por el camino.

Como se puede imaginar, con toda la pasta que me he ido dejando a lo largo de los años seguramente habrán remodelado tres sucursales, puesto veinte buzones y comprado tres motillos. He sido una buena clienta, que ha pagado religiosamente todos y cada uno de los sellos, incluídos los paquetes, de los que por pasarme 100gr me cobraron como si hubiera mandado un kilo más. Pero ésa es otra historia.

El caso es que todo el asunto del Presunto Agujero comenzó el pasado año. Envié así como por Junio un paquete certificado, que nunca jamás llegó a su destino. No sé si perdió en el estrecho o en las manos largas de alguien a quien le gustó el contenido, pero bueno, asumámoslo. Correos dista mucho de la perfección en mensajería, y las manos de la gente tienen centímetros de más en todas partes.

Correos=1 BeL=0

Octubre 2005.- BeL envía carta a amiga que vive en Riga, en Latvia (Letonia de to la vida, vamos. Aunque ahora que lo pienso, igual va a ser que puse Latvia y...ay señor). La carta parece que se retrasa. Definitivamente, la carta nunca llega.

Correos=2 BeL=0

Enero 2006.- Una de mis primas me informa de que un paquete que puse para ella no ha llegado aún. Obviamente, empiezo a sospechar, pero decidimos esperar un poco más -ya sabéis como funciona *tos* Correos en Navidad. A día de hoy, el libro que le envié sigue desaparecido.

Correos=3 BeL=0

Hoy mismo.- Hace más de dos semanas que volví a escribir a mi amiga la de Latvia. La pobre mía me acaba de mandar un email diciéndome que no me preocupe, que lo que va a hacer es empezar a escribirme ella la suya, porque está claro que no va a llegar tampoco.

Correos=4 BeL=0

Así pues, lo que quiero decir es:

¡¡¡¡ DEJAD DE PERDER MIS COSAS, POR EL AMOR DE DIOS !!!!

En estos momentos manejo varias teorías sin confirmar:

a) Hay un Triángulo de Correos Misterioso que se traga las cosas de la gente cada cierto tiempo, y resulta que mis cosas son especialmente sensibles a los Triángulos de Correos Misteriosos.

b) La gente tiene las manos muy largas y la vergüenza muy corta. El que la tiene, que ésa es otra.

c) En un universo paralelo y/o vida anterior, yo fui una de esos trabajadores de correos de mano larga y vergüenza corta, y ahora lo estoy pagando.

d) Todas las anteriores son correctas.

En fin, que yo creo que la clave de todo esto está en ponerse estúpido y montar numeritos energúmenos, porque de lo contrario no te hacen ni puñetero caso en ninguna parte.

Pero claro, ¿qué hacemos los que no sabemos ni queremos ser energúmenos?

En fin, que me marcho a cenar, a ver si se me pasan todos los pensamientos que estoy teniendo, y que envuelven a la Oficina de Correos y a varias catástrofes naturales...

Nos vemos!
BeL

domingo, 12 de marzo de 2006

La Piedra De Mafalda



Mafalda: "Mirá que linda piedra encontré, Manolito."

Manolito: ¿Linda?Es una piedra,¿qué tiene de linda?

Mafalda: Y, el color, la forma...¡es linda!

Manolito: Pero...tiene color y forma de piedra. ¿Eso es lindo?

Manolito y Mafalda: Para mí no --Para mí sí. ¿Para vos sí--para vos no?

Ambos: Pobre...

oOo

BeL: ¡Qué suerte! Mira lo que acabo de encontrar en el bazar de la calle San Rafael (saca de la bandolera una botella muy bonita con un tapón de corcho).

"Manolita": ¿Para qué es?

BeL: Pues... *piensa unos segundos antes de contestar* en realidad para nada, pero es que he pensado que rellena de arena tiene que quedar muy bonita.

"Manolita": *cara de mucha sorpresa* Yo que sé, es sólo una botella normal con un tapón. A menos que la quieras para algo en concreto, no sé, no sirve para nada no?

BeL: *cara de mucha sorpresa* Pero...es bonita, ¿no? Con arena, y eso.

"Manolita": Sí. Bueno. *coge la botella y la observa por encima* Pero vamos, que te podrías haber gastado los leuritos en otra cosa, ¿no?

BeL: Sí. Bueno *recoge la botella y la guarda de nuevo en la mochila* Anda, vamos que llegamos tarde.

Moraleja: No es malo que te gusten las piedras. No es malo que no te gusten las piedras. Es malo que te moleste lo que no entiendes. Es malo que no sepas vivir sin que te entiendan en todo.

PD: Me encanta esta chica.

oOo